Não há promessas, é só um novo lugar!

Frases, pensamentos, idéias que se perdem no vento, no ar, qualquer coisa insólita dessa vida intrasigente!

07/07/2010

El hombre malo y su castillo...



Se dice que una vez, después de mucho tiempo de lluvia, cuando todas las nubes se fueron de aquella ciudad, se pudo ver bien las paredes externas del castillo donde vivía el Señor Aristóteles Hierro, que tenia la costumbre de vivir encerrado por el día y salir a las afueras de su casa a la noche y decía:
- Vivo en mi castillo. No salgo de acá pues me encanta cocinar.
Los chicos de la otra casa, una de las casas más bellas de la ciudad, donde se veía el Sol, el rio, las flores, se asustaban pues se escuchaba en los alrededores que el Señor Aristóteles Hierro era un tipo muy malo. Decían:
- Este hombre es muy peligroso. Dicen que es capaz de comer hasta un oso. No lo queremos ver para no estar asustados, y ¿si nos come este señor malvado?
Enrique y Daniel cierto día fueron a jugar el futbol en una cancha un poco lejos de ahí. Empezaron a jugar y en un momento tiraran a la pelota tan fuerte, pero tan, tan fuerte que esta se acerco a la casa de Aristóteles. Con miedo de acercarse a la casa, se fueron y hablaron con su mama:
- Mama, mama, queremos jugar. Pero la pelota se ha ido, cerca de la casa del enemigo.
La mama de ellos siempre les decía para estar lo más lejos posible de esta casa, y les dijo:
            - Bueno chiquitos, ya no tienen porque llorar. Busquen a otra pelota y vayan a jugar. Pero lejos de esta casa los quiero ver, para que no estén con las piernas lastimadas de tanto correr.
Aristóteles que había visto desde su ventana a la pelota de los chicos, la agarro y pensó:
- De acá debo salir, para que nadie me venga a decir, que yo quiero mal a la gente. Eso piensan porque no tengo dientes.
Preparo una rica torta de frutilla, para al otro día salir y trata de hablar con los chicos. Al día siguiente salió a caminar para con los chicos encontrar.
- Hola chicos, ¿cómo les va? ¿Saben que a mi me encanta cocinar?
- ¡Ay! ¡Vámonos de acá Daniel, no quiero saber de este hombre cruel! – dijo Enrique sin que lo escuchara el terrible señor.
Daniel sospechaba que Aristóteles Hierro pudiera ser amable a pesar de su apariencia horrenda.
- A ver, contáme una cosa Aristóteles Hierro! ¿Es verdad que dentro del castillo, vos guardas un anillo y que todo lo que has hecho y nunca te diste por satisfecho fue por culpa del…?
- ¿Del quién? Daniel – Pregunto Aristóteles
- ¿Cómo sabes mi nombre? ¿Por acaso me vigilas, hombre? – Daniel se asusto un poco. Enrique mucho mas.
- Miren chicos, les prepare una torta y también tengo acá su pelota. Una torta de frutilla, que la prepare con mucha harina y también con mucho amor. Aun que no me crean yo solía ser un doctor. Pero la escuela la tuve que dejar, pues mi apariencia es de mucho asustar y porque descubrí que a otra cosa me quiero dedicar. Pero a todos asusto, y como vivo en un castillo creen que soy como un animal. Aun que no hay rima en el final, es por eso que guardo el anillo y todo el mundo me quiere mal y a ninguna mujer yo le pude mostrar que a parte de que no tenga dientes yo también puedo amar. Les prepare la torta chicos para que podamos conversar, me siento muy solito y a mi también me gusta jugar.
Enrique no espero que Aristóteles terminara de hablar para irse, pero Daniel ahí se quedo y se entero que el señor Hierro no era un tipo malo sino una persona que se había reprimido por mucho tiempo. Dándose cuenta de lo que había pasado, Daniel le grito a Enrique:
- ¡Vení, Volvé! Este hombre no es el malo como suele parecer.
Enrique volvió, todavía estaba asustado y le pregunto:
- ¿Así que no sos el malo que dice la gente? Pero que pasa, ¿serán todos dementes?
- Miren chicos, yo soy como uds., como sus padres y como los que están por venir. A nadie me gusta ver sufrir. Es muchísimo mas fácil juzgar con tan solo ver que llegar a conocer! Pero así soy yo, viví mucho tiempo encerrado por estar aniquilado.  Con lo de ayer pude entender que me creían malvado. Y no lo soy. Nunca he sido y no seré. Porque encontré lo que me gusta hacer. Quiero hacer de mi vida un lindo tema, no quiero tener problemas. Quiero hacer de mi vida una partida, donde yo pueda volver y no solo de ida. A veces puedo ganar, a veces puedo perder, pero se que con mis derrotas tendré mucho que aprender. Y eso es lo que se espera de uno, aunque este no llegue al triunfo, que este preparado para que cuando pueda vencer, hacer, aunque no sea mucho ya es un largo paso para crecer.
Enrique y Daniel pudieron ver que, el “malo” Aristóteles Hierro era en verdad alguien que estaba perdido en su vida, pero que con ellos había recuperado su valor y osadía, para poner los planes al día y llegar a ser una persona digna y donde todos podrían decir:
- Este hombre es de mucho valor. ¡Mira lo que dos chicos le hicieron a este señor! Y sobre él queremos conocer. ¿Acaso no seria Aristóteles un hombre que en la vida pueda vencer?
Así somos todos. Vos y yo.

UPDATE:  Vejam esse video de Tim Burtom, Vincent, em espanhol, assiti hoje pela primeira vez na vida 20/08/10 e a data desse post  em um primeiro momento foi de 07/07/10....ou seja, eu fiz um texto parecido ao de Tim Burtom! :D


Um comentário:

  1. Porra....mto legal o texto, mas não tem como colocar em Portugues!!
    Abracos..........

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